Un código QR solo sirve si los móviles lo escanean con rapidez. Hace falta diseño de alto contraste, espacio libre alrededor y un destino que siga funcionando.
Elige el tipo de QR según el contenido: URL para sitios web, Wi-Fi para la red o texto para mensajes cortos.
Mantén el diseño simple. El contraste entre los módulos y el fondo ayuda más a los escáneres que los colores decorativos.
Prueba el código en más de un móvil antes de imprimirlo en envases, carteles o tarjetas.
Cuando cada escaneo abra el resultado correcto, descarga una versión de alta resolución para impresión y otra más ligera para pantallas.