El texto plano es fácil de escribir, pero publicar a menudo requiere títulos, párrafos y listas en HTML.
Pega tu borrador en la herramienta de texto a HTML y revisa cómo se interpretan párrafos y saltos de línea.
Usa la salida como punto de partida. Ajusta niveles de encabezado y enlaces para que la estructura coincida con la página que estás creando.
Mantén el marcado simple cuando el contenido irá a un CMS o editor de correo que ya aplica sus propios estilos.
Guarda el borrador original y la versión HTML si piensas editar el texto pronto.